Un autónomo ¿con necesidades de empresa?

Seguro que cualquier autónomo que lea esto ha tenido que escuchar alguna vez que es estupendo eso de ser el propio jefe. Generalmente, lo escucha de las mismas personas que cuando necesitan alguno de sus servicios lo piden alegremente, como un favor personal, sin pararse dos veces a pensar que es su profesión y que sus conocimientos y actuaciones tienen un precio.
Pero si ya es bastante molesto que los amigos y la gente de a pie no entiendan que un autónomo es un profesional al que le cuesta llegar a fin de mes quizás más que a otras personas, la guinda está cuando al intentar contratar un servicio lo consideran una empresa y le obligan a contratar cosas que no necesita en absoluto.
Un ejemplo son las compañías de teléfono que le explican que si es autónomo tienen ofertas muy buenas para él para a continuación intentar venderles una conexión de tantos megas que el número casi marea, sobre todo cuando ese profesional no trabaja en Internet ni con temas informáticos y solo tiene un ordenador de mesa normal y corriente y, en el mejor de los casos, un portátil.
Esos sistemas informáticos con los que trabajan no necesitan de conexión de alta velocidad pero en muchos casos contienen información vital para el autónomo, sobre todo si no trabaja con una gestoría. Las facturas, que en muchos casos son electrónicas y no tienen copia en papel, los datos de todos los clientes o proyectos que hay que presentarles son algunas de las cosas que se suelen guardar en un ordenador.
Y aquí volvemos al problema de origen, ¿qué sucede cuando se quieren contratar servicios de mantenimiento informático Rivas Vaciamadrid</strong> para poder estar seguro de que si algo falla en su ordenador será reparado rápidamente? Pues que nuevamente, en muchos sitios se le da trato de empresa y precios de empresa imposibles de pagar.
Pero ese autónomo solo necesita un soporte mínimo, unos servicios básicos como revisar el ordenador para asegurarse de que no hay virus, instalar los programas que se necesitan y realizar alguna reparación de vez en cuando. Por eso, es muy importante revisar bien las ofertas de los servicios de mantenimiento hasta encontrar una que realmente tenga en cuenta las necesidades de un autónomo.
Por suerte, cada vez más empresas comienzan a tener en cuenta a este tipo de trabajadores, los grandes olvidados en más de un terreno.

Tecnología inútil que genera nuevas necesidades

Visitando una tienda informática en Barcelona, pasé un buen rato mirando las últimas novedades en teléfonos móviles. Me interesa especialmente hacia dónde camina este segmento de la electrónica de consumo porque considero que es en el que más están invirtiendo las principales compañías del sector.
La razón de estas inversiones multimillonarias está muy clara: el móvil es el aparato tecnológico de más rápida absorción de la historia de la humanidad. De la noche a la mañana, como quien dice, hemos pasado de considerar el móvil un aparato pesado e inútil (años 80) a ser una prolongación de nuestra mano, casi una parte más de nuestro cuerpo.
Soy un aficionado a la tecnología, me interesan los avances que solucionan problemas a las personas, que ofrecen recursos para hacer la vida más fácil. Pero siempre miro la tecnología con cierta distancia, igual que me acerco a los móviles en esta tienda de informatica de Barcelona. Los miro, los analizo pero no me dejo engatusar fácilmente.
Y es que no soy nada aficionado a esa (otra) tecnología que generan nuevas necesidades, esos dispositivos, aplicaciones o programas de software que te obligan a cambiar tu estilo de vida para adaptarte a las novedades. Es esa tecnología inútil que trata a los seres humanos como estultos.
En realidad, la línea que separa ambas tecnologías es muy fina. A veces, una solución que es aparentemente absurda se convierte en unos años en indispensable. Por eso, hay que saber dejar pasar el tiempo, antes de abrazar cualquier gadget diciendo aquello de: “el futuro ya está aquí”.
Todo esto viene a colación de un móvil que está sorprendiendo a todo el mundo. No, no es de Apple. Se trata del Galaxy S6 Edge de Samsung. Su pantalla con bordes curvados es su gran novedad. Pero, ¿para qué sirve esta solución? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Ni los más expertos se ponen de acuerdo a la hora de describir sus funciones. Una pantalla curvada, sin más.
Pero el teléfono está teniendo éxito, tanto que Samsung no se lo ha pensado dos veces a la hora de sacar un nuevo modelo: el S6 Edge+. Más grande y con los mismos bordes curvados. No sirve para nada, pero al parecer vende. Y eso es lo que cuenta.