Se acabaron los tuppers: ensaladas en tarro para llevar al trabajo

Si no has probado las ensaladas en tarro de cristal no sabes lo que te estás perdiendo. Son una alternativa perfecta a los aburridos y casi siempre anti estéticos tuppers, en la que la comida no solo sabe mejor sino que se ve mucho más bonita. También comemos con los ojos, no lo olvides.
Cuando esto de la comida en tarros de cristal empezó a convertirse en una moda en los blogs norteamericanos no le presté demasiada atención, pero hace unas semanas conseguí un juego de tarros de cristal San Ignacio gracias a central lechera club, el programa de central lechera asturiana que te permite conseguir productos sumando puntos por tus compras en productos de la marca. Eran tan bonitos que de inmediato pensé que tenía que probar alguna de esas recetas tan coloridas y en pocos días era ya una tarrera convencida.
Cómo preparar una ensalada en tarro
Disponer las distintas capas de una ensalada en tarro tiene su arte y se hace no solo pensando en la estética sino en conseguir que todos los ingredientes se conserven de forma óptima
La vinagreta o las salsas, en el fondo
Empieza con la salsa de tu ensalada y ponla en el fondo del tarro. Puede ser una simple vinagreta o una salsa más elaborada. ¿Por qué en el fondo? Para que no se mezcle con el resto de los ingredientes hasta el momento en que vayas a comer
Las capas intermedias
Coloca a continuación los ingredientes que puedan estar en contacto con la vinagreta durante unas horas sin ablandarse o ponerse mustios. Legumbres, verduras crudas como la zanahoria, el pepino, la cebolla… Continúa con todo lo que no sea lechuga (pasta, brotes, germinados, semillas), presionando las capas para que queden compactas
Por último, la lechuga, canónigos, rúcula
Termina con las verduras de hoja, pequeños tozos de queso y las nueces o frutos secos. Estos ingredientes solo recibirán el aliño en el momento que tu agites el frasco, por lo que no se estropearán.
¿Sabías que cuando un plato tiene un aspecto poco atractivo hay muchas más probabilidades de que sientas la necesidad de picotear menos de una hora después de esa comida? Una comida que alimenta también a tu vista te ayudará a mantenerte alejada de la máquina de vending de la oficina.

Un coach para la salud

Sé que hay muchas personas que fruncen el ceño cuando oyen la palabra ‘coach’. Nadie parece necesitar ningún coach, pero se trata de una profesión con un éxito incontestable. Los entrenadores personales se han incorporado a la vida de muchas personas y los beneficios de su labor son cuantiosos.
Pero existen muchos tipos de entrenadores personales. Los más conocidos son los que se encargan de motivar y tutelar a la hora de hacer una actividad física. Pero también existen los denominados coach de salud. Los nutricionistas gratis online entrarían en esta tipología.
¿Necesitamos un coach para la salud? Un buen nutricionista que se encargue de realizar una dieta personalizada y hacer un seguimiento a un plan para perder peso, también debe tener la capacidad para motivar al cliente.
En mi opinión, uno de los grandes escollos a la hora de adelgazar es la falta de motivación a medio plazo. Cuando uno se pone a adelgazar empieza muy bien los primeros días y poco a poco va perdiendo las fuerzas, hasta que a la semana o poco más comienza a relajar el método. Y la consecuencia está clara: no se consiguen los objetivos porque no se ha completado el proceso.
Por eso, los nutricionistas gratis online deben tener la capacidad de motivar durante todo el proceso, no tanto al principio, porque se supone que si un cliente contacta con un profesional es porque ya está motivado.
Un buen coach de salud debe estar ahí cuando el cliente comienza a tener dudas. Si la dieta es muy radical, es muy habitual comenzar a deprimirse a los pocos días. No se disfruta tanto como antes de la comida, hay sensación de que se pasa hambre y además la báscula no baja como se esperaba.
Se debe poner en aviso al cliente. Un plan de adelgazamiento es un proceso más lento de lo que a veces se cree. Y se necesita esfuerzo y fuerza de voluntad. En este sentido, el nutricionista debe espolear al cliente en los momentos más difíciles. Para eso está, de hecho, porque para los momentos fáciles no necesitamos a nadie…