El amor en los tiempos de Tinder

Una de cada tres nuevas parejas se conocen en internet y la cifra no para de crecer.  “¿Y a quién le extraña?” se pregunta Laura, “Todo lo hacemos con el móvil: encargar una pizza, reservar un vuelo, buscar una casa. ¿Por qué no vamos a usarlo también para buscar una media naranja?”. Laura, que se mudó a Madrid hace dos años para trabajar como enfermera tiene perfiles en varias páginas de contactos y aunque sigue soltera dice haber conocido gente muy maja gracias a ellas. “Además me he echado unas risas”.

La televisión ha aprovechado el filón y  estrena programa tras programa de citas: Granjero busca esposa, Quien quiere casarse con mi hijo o Casados a primera vista son buenos ejemplos con una legión de seguidores en las redes sociales.  

Una tendencia que confirmó First Dates, presentado por Carlos Sobera. El programa de Cuatro en el que la gente acude a una primera cita con un desconocido y que cosecha grandes éxitos de audiencia. Alejandro guarda un buen recuerdo de su participación en el programa, incluso cuando su cita fue un auténtico desastre: “Hay quien dice que los productores del programa buscan solo frikis porque son los que dan audiencia” nos cuenta “pero es que eso es lo que pasa en cualquier página de contactos. En la vida real las citas son así o incluso aún más raras”

Tinder parece llevarse la palma en lo que se refiere a citas extrañas. Tanto que la mayoría de contactos acaba ya en las primeras líneas de conversación en el chat de la aplicación. Situaciones tan surrealistas que con frecuencia acaban compartidas en Twitter en forma de capturas.

Pero no todas las parejas que se conocen en internet lo hacen a través de páginas de contactos. En ocasiones la chispa surge en lugares mucho más inesperados. Como Alicia y Rafa, que se conocieron en uno de los nuevos grupos de compra y venta de Facebook. “Yo escribí: Busco seat segunda mano” cuenta Alicia. Rafa contestó y el resto es historia. Un año más tarde preparan su boda.