La moda del caviar blanco

Desde hace tiempo ya se puede comprar caviar blanco elaborado en España. Pero, ¿y qué es el caviar blanco?, nos podemos preguntar. Tenemos asociada esta denominación a las huevas procedentes del esturión, esas latas tan caras solo al alcance de millonarios. En realidad, el caviar sirve para denominar las huevas de otros peces como el salmón, la trucha o la merluza. También existe un animal terrestre cuyas huevas están siendo aprovechadas para producir caviar: el caracol.
Y es que el caviar está de moda. Es un término que está inevitablemente asociado a los alimentos gourmet. Pero no todos los tipos de caviar cuestan un ojo de la cara. Así, por ejemplo, que podemos comprar caviar blanco de Celeiro por un precio a alcance de todos. La merluza es un pescado cuyas huevas también son aprovechadas para generar un alimento de sabor exquisito. Generalmente está disponible en pequeños envases con aceite de oliva y sal.
¿Y cómo disfrutar de este alimento? A la hora de comprar caviar blanco debemos mezclar, una vez abierto el envase, el aceite y el caviar para que su sabor se realce. Podemos comerlo directamente sin ningún añadido o degustarlo en canapés o tostas de pan con otros productos como tomate, pimiento o cebolla. Se trata de un caviar de buen sabor y mucho más asequible que el caviar de esturión, debido a que la merluza es un pez mucho más abundante.
Pero también existe otro caviar blanco de moda entre los grandes gourmets. Se trata de las huevas de caracol. Aunque Francia es uno de los países líderes en la producción de este alimento, España ya ha recogido el testigo y cuenta con algunos proyectos recientes de gran pujanza.
Lo más llamativo del caviar de caracol es su sabor y su textura, difícilmente comparable a otros alimentos. De hecho, son muchos los cocineros importantes que han puesto su ojo en este producto apadrinando algunos proyectos e incorporándolo a sus recetas.
Para producir caviar de caracol se necesita contar con un espacio protegido y controlado en el que miles de caracoles pueden desarrollarse para generar suficiente huevas para que el proyecto sea rentable. No es sencillo, pero al tratarse de un alimento de producción escasa, las perspectivas son halagüeñas.

Los grupos de WhatsApp

Hay momentos difíciles en la vida. Uno de ellos es cuando te añaden a un grupo de WhatsApp. “¿Qué hago ahora? ¿Cómo me salgo sin que nadie se enfade?” Y al final te quedas, recibiendo cientos de mensajes diarios, a cada cual más intrascendente… Hay algunos wasaps divertidos, sí. Pero son los menos.
Uno de los grandes aciertos de WhatsApp, hablando más en serio, ha sido la habilitación para crear grupos. Viene a ser como estar en un bar virtual con los amigos. Por ejemplo, a los que les guste el fútbol, no hay nada como comentar un partido desde un grupo de WhatsApp.
También sirve para que personas que no solían tener contacto estén más cerca. Por ejemplo, conozco un grupo de señoras mayores que conocí en un curso que, gracias al grupo de WhatsApp, hacen muchas actividades y se ven cada poco. Sin él, probablemente sería mucho más difícil organizarse.
Como todo lo relacionado con las nuevas tecnologías y las redes sociales, un buen uso de estas opciones de WhatsApp puede ser muy positivo. Pero también puede enganchar o convertirse en un engorro. A veces me fijo en la gente en los transportes, sobre todo el metro, donde la gente no sabe muy bien qué hacer durante los largos viajes. Muchas personas se entretienen con los grupos de WhatsApp. Pero algunos parecen verdaderamente enganchados.
Con el móvil a dos manos, teclean y teclean con un rictus curioso en la cara. Es una risa nerviosa, esperando la respuesta a su wasaps divertidos. Es lo que no sucede en una conversación real. Cuando quedamos con un amigo, no tenemos que esperar segundos, minutos u horas a que nos responda…
Y luego están los pesados o cansinos. Son personas pertenecientes a un grupo que no paran de mandar memes que han encontrado por ahí. Algunos pueden ser hasta graciosos, pero la mayor parte de las veces, no. Son personas que no tienen medida. Meme que encuentran por ahí, meme que suben al grupo.
Y tú abres el mensaje, pensando que a lo mejor es algo importante y no. Es un meme de Julio Iglesias con una frase que termina “y lo sabes”…