Tecnología inútil que genera nuevas necesidades

Visitando una tienda informática en Barcelona, pasé un buen rato mirando las últimas novedades en teléfonos móviles. Me interesa especialmente hacia dónde camina este segmento de la electrónica de consumo porque considero que es en el que más están invirtiendo las principales compañías del sector.
La razón de estas inversiones multimillonarias está muy clara: el móvil es el aparato tecnológico de más rápida absorción de la historia de la humanidad. De la noche a la mañana, como quien dice, hemos pasado de considerar el móvil un aparato pesado e inútil (años 80) a ser una prolongación de nuestra mano, casi una parte más de nuestro cuerpo.
Soy un aficionado a la tecnología, me interesan los avances que solucionan problemas a las personas, que ofrecen recursos para hacer la vida más fácil. Pero siempre miro la tecnología con cierta distancia, igual que me acerco a los móviles en esta tienda de informatica de Barcelona. Los miro, los analizo pero no me dejo engatusar fácilmente.
Y es que no soy nada aficionado a esa (otra) tecnología que generan nuevas necesidades, esos dispositivos, aplicaciones o programas de software que te obligan a cambiar tu estilo de vida para adaptarte a las novedades. Es esa tecnología inútil que trata a los seres humanos como estultos.
En realidad, la línea que separa ambas tecnologías es muy fina. A veces, una solución que es aparentemente absurda se convierte en unos años en indispensable. Por eso, hay que saber dejar pasar el tiempo, antes de abrazar cualquier gadget diciendo aquello de: “el futuro ya está aquí”.
Todo esto viene a colación de un móvil que está sorprendiendo a todo el mundo. No, no es de Apple. Se trata del Galaxy S6 Edge de Samsung. Su pantalla con bordes curvados es su gran novedad. Pero, ¿para qué sirve esta solución? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Ni los más expertos se ponen de acuerdo a la hora de describir sus funciones. Una pantalla curvada, sin más.
Pero el teléfono está teniendo éxito, tanto que Samsung no se lo ha pensado dos veces a la hora de sacar un nuevo modelo: el S6 Edge+. Más grande y con los mismos bordes curvados. No sirve para nada, pero al parecer vende. Y eso es lo que cuenta.