El tren en la lavandería

El tren de lavado industrial, también llamado sistema automático de lavado en continuo, se trata de la forma más eficiente de lavar y secar la ropa para grandes necesidades de producción. De un modo integral, está compuesto por un módulo de carga, un túnel de lavado, la prensa extractora y, por último, un sistema de secado; es decir, todo el equipamiento necesario para el lavado en un proceso completamente automático.
Por lo general, la configuración del tren de lavado industrial debe adaptarse a las peculiaridades del local donde haya de ser montado, por lo que es necesario un estudio previo donde se definan las necesidades específicas de cada lavandería para adaptar cada uno de los módulos.
Una vez instalado el sistema, un único operario podrá encargarse de todo, seleccionando primero el programa de lavado a utilizar, escogiendo la ropa que habrá de cargarse y, por fin, recogiendo el producto ya seco y, según los casos -dependiendo de los elementos que integren el tren de lavado-, hasta plegado y apilado. Una vez programado y con la ropa depositada en los sistemas de carga, que pueden ser cintas transportadoras o sistemas aéreos de transporte, el resto del proceso se realiza de forma completamente automática, con el consiguiente ahorro de tiempo y personal. Después de lavada, la ropa volverá a desplazarse mediante cintas a la zona de secado, donde prensas, centrifugadoras o secadoras de aire caliente terminarán el trabajo. Si además se incluyen los elementos adecuados, la ropa quedará perfectamente plegada y empaquetada, lista ya para su entrega inmediata al cliente.
El tren de lavado industrial es, como decimos, el método ideal para lavanderías con grandes volúmenes, así como hospitales, cuarteles y, en general, cualquier establecimiento dedicado al lavado de ropa que requiera de un sistema completo y unitario para procesar grandes cantidades.